Aldea Global

Por Ronald Colbert

Haití: Crisis económica, barricadas y huelgas en el horizonte

(Por Ronald Colbert) La republica de Haití está en una situación de país bloqueado, paralizado, desde hace 2 días, debido a las protestas registradas sobre todo en la zona metropolitana de la Capital, Puerto Príncipe, observa la agencia en línea AlterPresse.

El calentamiento (la chispa) fue el anuncio oficial del aumento de los precios de los combustibles, entre 38% hasta 51% (para la gasolina, el diésel y el querosín). El querosín, conocido como «gas blanco», es el combustible más utilizado en todos los hogares en Haití. Las protestas comenzaron en la tarde del viernes 6 de julio de 2018, en el momento de la difusión de partido de futbol, en la copa del mundo en Rusia, entre Brasil y Bélgica.

De inmediato, al final del encuentro, se levantaron barricadas (de neumáticos usados quemados, grandes piedras, residuos de vehículos y otros materiales) en todas las calles: centro de Puerto Príncipe, carreteras en el norte, nordeste (en los municipios de Croix des Bouquets, Tabarre) y en el sur (en el municipio de Carrefour), en el este (en el municipio de Petionville), en Carrefour Feuilles (periferia sureste) y otras zonas.

Un número indeterminado de personas se encontraron bloqueadas, sorprendidas en sus oficinas, espacios de trabajo, casas de amigos y amigas, casas de cercanas y cercanos, porque la circulación de automóviles y de taximotos (motoconchos) estaba prohibida. Muchas personas tenían miedo de salir, de ver sus vehículos atacados con piedras o de ser víctimas de violencia, al momento de tratar de regresar a casa. Algunas personas buscaron de forma precipitada un lugar donde refugiarse frente a la revuelta.

Fue solamente en la mañana de este domingo 8 de julio de 2018 que la mayoría de las personas bloqueadas pudo regresar a casa, después de casi 2 días encerrados en diferentes espacios, en condiciones inadecuadas.

En la tarde del viernes 6 de julio, los conductores de motoconchos fueron obligados a dar parte de su combustible en cada barricada, que trataron de cruzar con pasajeras y pasajeros.

Muchas y muchos conductores dejaron sus vehículos en las calles y trataron de ir a casa a pie. Una gran parte llegó bastante tarde a casa, casi a media noche.

De todas maneras, a pesar de algunos problemas, la gente pudo comunicarse con teléfonos celulares, para precisar a sus familiares, cercanas y cercanos donde estaban.

Al mismo tiempo, desde la noche de 6 de julio hasta en la noche del domingo 8 de julio se oyeron tiros de armas.

Fueron momentos de incertidumbre, casi de terror, un estado de sitio, en el silencio pesado de la noche, mientras que no hubo electricidad pública en diferentes barrios.

El día sábado 7 de julio la nueva crisis política parecía peor que un temblor el del martes 12 de enero del 2010 en Haití) o una guerra.

Fue muy complicado salir a las calles, todas las empresas, todas las bombas, todos los bancos, todos los comercios estuvieron cerrados. La gente, en las calles, empezó a asaltar las empresas, sobre todo los grandes supermercados. Las sucursales del supermercado Delimart recibieron ataques y asaltos. La gente incendió algunos de ellos y también a una sucursal de Capital Bank y de Unibank. Otras empresas sufrieron también asaltos de gente enojada, en diferentes partes.

Según diferentes fuentes, por lo menos 3 personas fueron asesinadas a tiros desde el 6 de julio en Puerto Príncipe.

El balance será muy pesado a nivel económico, durante los próximos días.

La gente se puso aún más enojada el sábado 7 de julio, después de que el primer ministro Jack Guy Lafontant dijo que es la primera vez que mucha gente, en el campo, pudo recibir aparatos de TV, una forma de demostrar que su gobierno está trabajando por el bienestar de la población.

Finalmente, en la tarde del sábado, Lafontant mandó un tweet, especificando la decisión de suspender «hasta nueva orden» la medida de aumentar los precios del combustible.

Eso no tuvo, en realidad, la virtud de calmar a la gente enojada.

Fue solamente este domingo 8 que se vieron vehículos privados, algunos transportes públicos y motoconchos en las calles.

Se habla de una huelga larga, que podría detenerse con la dimisión del presidente Jovenel Moïse y de su equipo llamado tèt kale. Son las consignas de la gente que se moviliza cerca de las barricadas.

Las perspectivas pueden ser peores en los próximos días.

Hay riesgos de crisis humanitaria, con varios productos de consumo que van a escasear en los mercados, la posibilidad de ausencia de diferentes productos, sobre todo de alimentos esenciales. Las ciudadanas y ciudadanos tienen temor de ver que se extienda la crisis política, e llegar a una situación de no retorno a la realidad anterior, de no regreso a lo normal, con posibilidades de inseguridad política, social, e incluso sanitaria, problemas de salud para un número no determinado de personas, que no podrían acceder a centros de salud, a medicamentos, o que podrían estar afectadas por complicaciones de salud, como resultado de la crisis política.

La población va enfrentar las dificultades de surtirse, de comprar alimentos (sobre todo pan), de tener dinero para sobrevivir y comprar diferentes bienes, de ir a los bancos comerciales para varias transacciones.

Durante estos últimos 2 días ocurrieron disturbios en diferentes ciudades y en provincias como Cabo Haitiano (departamento del Norte) y Jacmel (Sur Este). Se observan barricadas en casi todas las ciudades del Sur Este.

Sin embargo, en cada barrio, en la zona metropolitana de Puerto Príncipe y en provincias, la gente está tratando de encontrar formas de sobrevivir. Se pudo conseguir pan, harina, aceite de comer y otros alimentos en tiendas de barrio.

Todavía hay dificultades en los mercados públicos, a donde llegan generalmente los productos del campo, porque, los autobuses de transporte público no pueden viajar hasta ahora entre ciudades.

A haberse cancelados los vuelos internacionales con dirección de Puerto Príncipe, muchas personas se encuentran bloqueadas en hoteles y otros espacios.

Las embajadas extranjeras llaman a ciudadanas y ciudadanos de sus países a quedarse donde están, para evitar las manifestaciones en las calles.

(*) Fuente: Alainet

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