Aldea Global

Por José Rigane

Contra el tarifazo saquemos el reclamo a la calle

(Por José Rigane (*)/ Especial para Motor Económico) Enero trajo novedades en la lucha contra los tarifazos. Recientemente la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y el Frente Sindical por un Modelo NacionaEnero trajo novedades en la lucha contra los tarifazos. Recientemente la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y el Frente Sindical por un Modelo Nacional (Camioneros, Bancarios, SMATA, Cuero, entre otros) en diálogo con otros espacios multisectoriales, de trabajadores, de usuarios y también de pymes, y pequeños comercios hemos convocado a distintas medidas. Entre las más destacadas y de las que esperamos una enorme repercusión es una escalada de marchas y movilizaciones en todo el país. Cada jueves de enero (y ya hay pautadas jornadas en febrero) habrá acciones para frenar el tarifazo en la electricidad y el gas. Ya hay agenda confirmada para el 10, con epicentro en Buenos Aires, el 17 en Rosario, el 24 en Mar del Plata, el 31 en Bariloche y el 2 de febrero en Mendoza. Movilizaciones de antorchas y velas para dar señal al resto de la población que podemos decir basta. Ruidazo, cacerolazo, antorchas, velas. Seamos un grito fuerte contra la estafa del tarifazo.

También se ha decidido emprender acciones judiciales contra el propio tarifazo por atentar contra derechos fundamentales y contra funcionarios del área que son cómplices de una brutal transferencia de recursos hacia un sector fuertemente privatizado y extranjerizado. Por eso desde la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA) decimos que hay que ir más allá de este importante reclamo y debemos hacer entender que lo que necesitamos es cambiar el modelo energético de privatizaciones en un país que cuenta con condiciones para trazar un camino de soberanía energética. ¿Qué ha sucedido con el tarifazo? ¿Ha sido una herramienta para eliminar subsidios? No, los subsidios continúan para los grupos multinacionales en el sector energético y las distribuidoras eléctricas mantienen e incrementan sus tasas de ganancias con los aportes de los usuarios. ¿Ha mejorado el servicio? No, las empresas privadas siguen sin invertir y manejan una política de cada vez mayor precarización laboral. Lo que sí ha ocurrido es que los usuarios destinan cada vez más recursos para pagar las tarifas incluso teniendo que endeudarse para poder pagarlas. Como conclusión: millones no pueden acceder a la energía aunque la ONU la haya declarado un derecho humano. A las múltiples dimensiones de la pobreza que hay en Argentina ahora debemos tener muy en cuenta la pobreza energética, con familias que deben destinar gran parte de sus ingresos para pagar las tarifas. Teniendo un país con 45% de trabajadores precarizados el dilema se presenta entre comer o pagar las tarifas. Por eso es cada vez más frecuente escuchar que la alternativa es endeudarse o “colgarse” ilegalmente al servicio eléctrico. La energía es un derecho humano esencial, no es una variable más en la vida. Por eso hay que debatir y encontrar soluciones a este problema social que es otra forma de crear exclusión y desigualdad.
El gobierno tiene que dar una muestra de que no gobierna para las grandes multinacionales ni para el FMI y debe frenar y dar marcha atrás con el tarifazo. Pero no es algo que pareciera que vaya a hacer, ya que ni siquiera se sienta a pensar soluciones para los más necesitados. Es necesario que abra el dialogo y deje de hablarle solo a los amigos o a los empresarios y magnates del sector. Es momento de dar marcha atrás con el tarifazo y buscar soluciones. En primer lugar hay que condonar las deudas de las familias que no están en condiciones de pagar y acto seguido volver a poner en discusión la tarifa social. Para luego poner el en centro del tablero la crisis energética y el modelo privado y extranjerizado de la energía. Saquemos el reclamo a la calle. Los trabajadores/as convocamos a usuarios/as, pequeños comercios y todos/as los agredidos/as por el tarifazo a marchar todos los jueves hasta frenar el tarifazo. 8 de enero de 2019 *José Rigane, secretario adjunto de la CTA Autónoma y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA) y del Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata. l (Camioneros, Bancarios, SMATA, Cuero, entre otros) en diálogo con otros espacios multisectoriales, de trabajadores, de usuarios y también de pymes, y pequeños comercios hemos convocado a distintas medidas. Entre las más destacadas y de las que esperamos una enorme repercusión es una escalada de marchas y movilizaciones en todo el país. Cada jueves de enero (y ya hay pautadas jornadas en febrero) habrá acciones para frenar el tarifazo en la electricidad y el gas. Ya hay agenda confirmada para el 10, con epicentro en Buenos Aires, el 17 en Rosario, el 24 en Mar del Plata, el 31 en Bariloche y el 2 de febrero en Mendoza. Movilizaciones de antorchas y velas para dar señal al resto de la población que podemos decir basta. Ruidazo, cacerolazo, antorchas, velas. Seamos un grito fuerte contra la estafa del tarifazo.

También se ha decidido emprender acciones judiciales contra el propio tarifazo por atentar contra derechos fundamentales y contra funcionarios del área que son cómplices de una brutal transferencia de recursos hacia un sector fuertemente privatizado y extranjerizado. Por eso desde la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA) decimos que hay que ir más allá de este importante reclamo y debemos hacer entender que lo que necesitamos es cambiar el modelo energético de privatizaciones en un país que cuenta con condiciones para trazar un camino de soberanía energética.

¿Qué ha sucedido con el tarifazo? ¿Ha sido una herramienta para eliminar subsidios? No, los subsidios continúan para los grupos multinacionales en el sector energético y las distribuidoras eléctricas mantienen e incrementan sus tasas de ganancias con los aportes de los usuarios. ¿Ha mejorado el servicio? No, las empresas privadas siguen sin invertir y manejan una política de cada vez mayor precarización laboral. Lo que sí ha ocurrido es que los usuarios destinan cada vez más recursos para pagar las tarifas incluso teniendo que endeudarse para poder pagarlas. Como conclusión: millones no pueden acceder a la energía aunque la ONU la haya declarado un derecho humano.

A las múltiples dimensiones de la pobreza que hay en Argentina ahora debemos tener muy en cuenta la pobreza energética, con familias que deben destinar gran parte de sus ingresos para pagar las tarifas. Teniendo un país con 45% de trabajadores precarizados el dilema se presenta entre comer o pagar las tarifas. Por eso es cada vez más frecuente escuchar que la alternativa es endeudarse o “colgarse” ilegalmente al servicio eléctrico. La energía es un derecho humano esencial, no es una variable más en la vida. Por eso hay que debatir y encontrar soluciones a este problema social que es otra forma de crear exclusión y desigualdad.

El gobierno tiene que dar una muestra de que no gobierna para las grandes multinacionales ni para el FMI y debe frenar y dar marcha atrás con el tarifazo. Pero no es algo que pareciera que vaya a hacer, ya que ni siquiera se sienta a pensar soluciones para los más necesitados. Es necesario que abra el dialogo y deje de hablarle solo a los amigos o a los empresarios y magnates del sector. Es momento de dar marcha atrás con el tarifazo y buscar soluciones. En primer lugar hay que condonar las deudas de las familias que no están en condiciones de pagar y acto seguido volver a poner en discusión la tarifa social. Para luego poner el en centro del tablero la crisis energética y el modelo privado y extranjerizado de la energía. Saquemos el reclamo a la calle. Los trabajadores/as convocamos a usuarios/as, pequeños comercios y todos/as los agredidos/as por el tarifazo a marchar todos los jueves hasta frenar el tarifazo.

(* )José Rigane, secretario adjunto de la CTA Autónoma y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA) y del Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata.

···